El auge de los cortometrajes ‘brandeados’
Más allá del product placement, marcas de todo tipo están incursionando en el mundo de la mercadotecnia de contenidos a través de cortometrajes patrocinados: historias breves en las que a veces ni salen productos, pero que, a través de historias, personajes y estilos, transmiten de alguna manera la esencia de la marca en cuestión. Bien logrados, estos relatos se han convertido en una de las formas más puras de producir contenidos sin caer en tentaciones de tipo publicitario. A continuación, presentamos cinco ejemplos de marcas que han sabido explotarlos.
1.Prada: A Therapy (2012)
El mundo de la moda es quizás el sector que más ha invertido en este tipo de contenidos. En parte por el hecho de que grandes marcas como Prada, Dior y Chanel se pueden dar el lujo de destinarles mucho dinero y distribuirlos a nivel mundial; y en parte porque se trata de una industria acostumbrada a la venta de estilos de vida más que de alta costura. Ejemplos hay muchos, desde los cortometrajes de Lady Dior hasta La Odisea de Cartier; pero A Therapy,comisionado por Prada, dirigido por Roman Polanski y protagonizado por Ben Kingsley y Helena Bonham Carter, resulta una excelente muestra de cómo insertar y a un tiempo entretejer un producto en una historia con sutileza.
2. Cornetto Cupidity Love Stories: 40 Love (2014)
Uno de toda una serie de cortometrajes patrocinados por Cornetto alrededor del tema del amor,. Resulta un excelente ejemplo de cómo construir una historia alrededor de los aspectos más abstractos de una marca sin necesidad de mostrar el producto (aunque se encuentre de alguna forma inserto en cosas como los intertítulos). Sin embargo, lo más loable de este cortometraje es que se atreve a ir más allá y hablar, con excelsa fineza, de los valores que defiende la marca.
3. Jameson First Shot: The Gift (2014)
Protagonizado por Uma Thurman (por quien debo admitir una enorme debilidad), este corto de Jameson Irish Whiskey es el primero de toda una serie realizada en colaboración con Trigger Street Productions de Kevin Spacey. Y constituye otro excelente ejemplo de cómo se puede construir una historia alrededor de intangibles sin necesidad de hacer alusión alguna al producto.
4. Lotería de Navidad (2015)
Erróneamente llamado uno de los mejores “anuncios” del 2015, este cortometraje de la lotería española sí es sin embargo uno de los mejores contenidos publicitarios del año pasado. Y es que un carismático protagonista, una historia enternecedora y una animación digna de Pixar hacen de un producto que fácilmente puede caer en la frivolidad, el pretexto perfecto para hablar de la empatía, la gentileza y la bondad.
5. Deus Ex: Mankind Divided — The Mechanical Apartheid (2016)
No es de sorprenderse que a estas alturas del partido la industria de los videojuegos produzca ya más dinero que el cine en países como los Estados Unidos; cosa que se ve reflejada en la cantidad de recursos que están invirtiendo en el desarrollo de cortometrajes animados y live-action. The Mechanical Apartheid es uno de los ejemplos más recientes de cómo se están valiendo de este recurso para introducir a los jugadores al cada vez más complejo mundo narrativo de los videojuegos.
Casos como estos hay muchos. Pero su importancia radica en que constituyen un perfecto ejemplo de cómo se puede hacer un contenido y contar una historia para vender un producto sin anunciarlo. La clave radica en que quienes los conciban, produzcan y aprueben, entiendan que el proceso de venta no se limita a una simple transacción, sino que involucra una meticulosa y esmerada construcción de la marca en el imaginario del consumidor.
Para más historias sobre storytelling, publicidad y content marketing, échale un vistazo a los otros contenidos de nuestro blog.





Facebook Comments