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JAVIER SOLÓRZANO

Este nuevo miembro trabajará muy de cerca contigo; por ello es que debe ser alguien que potencie las cualidades de tu equipo y no al revés.

Cuando una empresa grande necesita contratar a alguien, puede permitirse cierto margen de ensayo y error poniendo a prueba al candidato durante un tiempo razonable, digamos 3 meses, para determinar si es el adecuado.

En cambio, para una PyME (Pequeña y Mediana Empresa) tres meses son la diferencia entre la vida y la muerte. Tomando en cuenta que regularmente no cuentan con un departamento de recursos humanos que haga una preselección, muchas veces quien hace las contrataciones es el mismo emprendedor, quien carece de capacitación para evaluar perfiles profesionales. Y a lo anterior hay que sumar la dura realidad de que los candidatos más competentes buscan una empresa que les permita una buena proyección profesional desde el principio.

Encima, las MIPYMES (Micro, Pequeña y Mediana Empresa) generalmente cuentan con un capital de trabajo escaso (en un buen escenario), e inexistente en la mayoría. Es decir, viven al día. Ahora, para dimensionar un poco, este tipo de empresas son las que tienen máximo 10 empleados. Para salir del molde mental de que cualquier empresa es un trabajo de oficina, hay que considerar que una MIPYME es la tienda de abarrotes de la esquina, la tortillería, tiendas independientes de ropa, de accesorios de belleza, o panaderías.

En 2016, las MIPYMES componían un apabullante 97.6 % del padrón empresarial, según datos del INEGI. Es difícil decir si esto es bueno o malo tomando en cuenta que, de acuerdo con el Foro Económico Mundial, en los países más pobres es en donde se observa un mayor número de emprendedores, quienes a falta de empleo optan por autoemplearse en una microempresa.

El empleado ideal

En este contexto no es de extrañar que considerar siquiera contratar a alguien es una tarea difícil, y que hallar al candidato indicado en el menor tiempo posible es un imperativo. A continuación, echaremos un vistazo al hipermencionado teamplayer o trabajador en equipo, una figura que, en esencia, es útil en cualquier organización sin importar su tamaño.

  1. Como responsable de una MIPYME es importante quitarse de la cabeza el modelo difundido del teamplayer corporativo. Generalmente este modelo obedece a posiciones con toma de decisiones por área, mientras que para los emprendimientos este rol es por lo general operativo y colaborativo. Saber esto ayudará a filtrar a candidatos que busquen ese tipo de plazas y que podrían decepcionarse de su rol en el empleo y, por tanto, renunciar en el corto plazo, generando al emprendedor incertidumbre y costos en la búsqueda de un reemplazo.
  1. Teniendo en cuenta el punto 1, durante la entrevista pregúntale qué espera de ese empleo. Trata de averiguar cómo cuadra el trabajo con su vida diaria. Pon atención a cosas más allá del currículo laboral y la formación académica. Eso te dará una idea de los factores que pueden minar su compromiso. ¿Está dispuesto a hacer un viaje largo para ir a trabajar? ¿Tomarías tú mismo el trabajo por el sueldo que ofreces? ¿Quiere el trabajo o lo necesita?
  2. Un teamplayer sabe escuchar. Estar atento y pendiente de las tareas o formas de facilitarle el trabajo al resto del equipo es fundamental en un jugador en equipo. Observa si durante la entrevista se dedica a recitar sus habilidades, se limita a escuchar pasivamente o entabla una conversación e intercambia puntos de vista. Plantea un problema real o ficticio de tu empresa y escucha sus propuestas para solucionarlo. Aunque en realidad no esperes que lo solucione por completo (ese es tu trabajo), pero el ejercicio te dejará ver qué tan amplia es su visión y habilidad para detectar lo relevante de una situación.
  3. Tiene disposición para ayudar sin necesidad de que se lo pidan. Si ve que un compañero está en aprietos brindará apoyo. Generalmente se trata de un rasgo de personalidad reconocible mediante pequeñas acciones, como ayudar a alguien a cargar algo o ser un apoyo en alguna tarea que no sea directamente de su competencia.
  4. Sabe seguir órdenes. Un buen jugador de equipo sabe que hay momentos en los que le toca guiar y momentos en los que le toca ser guiado para un propósito en común. Pregunta al candidato qué le molestaba de su jefe anterior. Si externa que tiene problemas con las reglas o con figuras de autoridad, debe tomarse como alguien que genere conflictos cuando se le indique que haga algo.
  5. Trata a los otros con respeto y amabilidad. Aunque una contratación implica una relación laboral, las relaciones interpersonales son fundamentales para que el negocio alcance sus metas. Un ambiente tóxico o francamente hostil quizás logre que la gente trabaje, pero no que de lo mejor de sí. Escucha a tu entrevistado, ¿es amable? ¿altivo? ¿soberbio? Cuando cuenta sus anécdotas ¿habla de otros o se expresa cómo si él solo hubiera sacado a flote a la empresa? Pregunta a la gente de tu negocio que tuvo contacto con él cómo fue su trato. Aunque en las entrevistas de trabajo la gente tiende a ser más amable de lo normal, el sello distintivo de quién lo hace de manera genuina salta a la vista.

Para quien dirige una MIPYME contratar a alguien es elegir a una persona con la que pasarás mucho tiempo. Elige bien.

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