Ya hemos hablado del eufemismo y el símil. En esta ocasión vamos a revisar una figura que consiste en exagerar: ¡la hipérbole!

¡Te he dicho un millón de veces que no exageres!, vociferamos a nuestro interlocutor. Y quizás no han sido un millón, sino 20, pero lo cierto es que nos gusta (nos encanta) dramatizar para llamar la atención. ¿El mejor recurso para hacerlo? La hipérbole. En efecto: la hipérbole implica aumentar o minimizar la verdad de modo exagerado. Dicha exageración es intencionada y tiene dos fines:

a) Captar la atención. Espera dejar en el lector o espectador una imagen o idea resultado de la exageración.

b) Perdurar en la memoria. Pretende que la impresión causada sea difícil de obviar u olvidar.

¿Y perduran las hipérboles en la memoria? Hagamos un ejercicio:

Palomea aquellas que has utilizado en tu vida:

  • ¡Te amo de aquí a la luna y de regreso!
  • Trae una sonrisa de oreja a oreja.
  • Sin tu amor yo me muero.
  • Eres el aire que respiro.
  • Tengo una montaña de trabajo.
  • Está cayendo un diluvio allá a fuera.
  • Estuve tocando el timbre durante horas y nadie respondió.
  •  ¡Tengo tanta hambre que me comería un elefante!
  • ¡Andas en las nubes!
  • Un millón de gracias.

¿Cuántas has empleado? ¿7 de 10? Sí: todas son hipérboles y se han quedado en el imaginario colectivo (o en las cartas de amor más cursis, según sea el caso). A ellas se suman las que mezclan la hipérbole y el símil, como “Es más lento que una tortuga” o “Es tan fuerte como un roble”.

¿Y la hipérbole solo se usa en lo cotidiano? No. También aparece en la literatura (ergo, canciones) y la publicidad (¡Red Bull te da alas!). Vaya: las rutinas de standoperos y humoristas están repletas de exageraciones.

Pero al “adulterar” el mensaje (pues lo exageran), la hipérbole no es una figura propia de: Informes o investigaciones académicas, investigaciones científicas o textos periodísticos (incluyendo el content marketing).

¿Y la hipérbole tiene qué ver con el ‘hype’ mediático?

De entrada, comparten prefijo (hiper: más allá). Y en esencia sí se relacionan, pues el ‘hype’ se asocia a eventos o tendencias que gozan de una cobertura excesiva que les permiten ser populares sin importar su calidad… o la importancia que en realidad tengan.

Si quieres tener textos enchulados para tu empresa o marca, conoce nuestros servicios y ve cómo podemos trabajar juntos: www.icoimagen.com.mx

Facebook Comments

Edgar Apanco

Author Edgar Apanco

More posts by Edgar Apanco