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Si te pidiera que pensaras en un robot inteligente que puede predecir tus gustos, te ayuda a estudiar y te da consejos para tu carrera profesional, no lo dudarías ni un segundo. Pero hasta hace unos años esto era inconcebible. Aunque la Inteligencia Artificial (IA) lleva mucho tiempo entre nosotros, su impacto en la educación apenas comienza.

Ahora debemos enfocarnos en qué significa la IA para los jóvenes que buscan navegar el complicado mundo académico y profesional en las próximas décadas.

El avance de la IA ha generado un cambio profundo en la manera en que aprendemos y trabajamos. Hoy, los jóvenes enfrentan un futuro incierto, pero lleno de oportunidades fascinantes. Si te preocupa que un robot pueda «robarte» tu trabajo. O si simplemente te interesa saber cómo la educación va a cambiar en los próximos años, este contenido es para ti.

Vamos a desmenuzar los retos, oportunidades y preguntas más comunes sobre la IA en la educación.

La IA y la personalización del aprendizaje: ¿Listos para tener un tutor virtual?

Sí, leíste bien. Olvídate de las clases monótonas donde todos aprenden lo mismo al mismo ritmo. La IA promete algo diferente: el aprendizaje personalizado. Las plataformas educativas con IA pueden analizar tus fortalezas y debilidades para crear un plan de estudios ajustado a tu personalidad y características.

¿Eres más visual? Te sugerirán videos y gráficos. ¿Prefieres leer? Te recomendarán artículos y libros. Y, lo mejor de todo, ¡nunca te dirán «no hice mi tarea porque me quedé sin batería»!

En lugar de tratar de ajustar a todos los estudiantes al mismo modelo, la IA permite que cada persona aprenda a su propio ritmo.

Esto es algo que ya está empezando a suceder en escuelas y universidades de vanguardia, y en plataformas como Khan Academy. En ésta ya usan algoritmos de IA para crear rutas de aprendizaje personalizadas (Khan Academy, 2022).

Aunque esto suene como una utopía educativa, no es perfecto. Los estudiantes necesitan habilidades para gestionar su propio aprendizaje. Es decir, ¡la IA no te salvará de la procrastinación!

El futuro del trabajo: ¿Me va a reemplazar un robot?

La famosa pregunta del millón: ¿seré reemplazado por un robot? La respuesta corta: sí y no. Es cierto que la IA automatizará tareas, especialmente las repetitivas o técnicas. Según un reporte de McKinsey (2017), hasta el 30% de las horas trabajadas en todo el mundo podrían ser automatizadas para 2030. ¿Asusta? Un poco, pero no te alarmes.

Las máquinas no pueden replicar las habilidades humanas, como el pensamiento crítico, la empatía, la creatividad y la capacidad para trabajar en equipo. Lo más probable es que la IA termine por encargarse de las tareas más predecibles. Pero los empleos del futuro estarán más centrados en la innovación y en la resolución de problemas complejos.

Por eso, las escuelas y universidades deberían priorizar el desarrollo de habilidades blandas que complementan la tecnología. La pregunta no es si la IA nos reemplazará, sino cómo trabajaremos juntos. Los jóvenes que entiendan cómo aprovechar la tecnología para resolver problemas tendrán una ventaja en este nuevo escenario.

Las máquinas no pueden replicar las habilidades humanas, como el pensamiento crítico, la empatía, la creatividad y la capacidad para trabajar en equipo.

Brecha digital: ¿Todos tienen acceso a esta tecnología?

Claro, la IA suena increíble… siempre que tengas acceso a ella. Este es uno de los problemas más importantes: la brecha digital.

Algunos estudiantes en ciudades tecnológicamente avanzadas pueden tener acceso a las últimas plataformas de IA. Pero muchos en zonas rurales o en países con menos recursos apenas tienen acceso a Internet.

La desigualdad en el acceso a la tecnología crea una división educativa que puede profundizar aún más las desigualdades sociales. Este es uno de los retos más grandes que enfrentamos como sociedad: hacer que la tecnología educativa esté al alcance de todos.

Los gobiernos y las organizaciones internacionales deben enfocarse en políticas de inclusión tecnológica para evitar que esta brecha siga creciendo.

La desigualdad en el acceso a la tecnología crea una división educativa que puede profundizar aún más las desigualdades sociales. Este es uno de los retos más grandes que enfrentamos como sociedad: hacer que la tecnología educativa esté al alcance de todos.

Una cuestión ética: ¿La IA es realmente imparcial?

Otro aspecto que debes considerar es la ética de la IA. Esta tecnología no está exenta de sesgos. Como las IA están diseñadas por seres humanos (y, sorpresa, los seres humanos tenemos prejuicios), es posible que sus algoritmos reproduzcan o refuercen algunos sesgos.

Un estudio de Obermeyer et al. (2019) mostró la actuación dispar de los algoritmos de IA para la atención médica. Continuamente asignaban menos recursos a los pacientes afroamericanos en comparación con los blancos, sin importar que ambos tuvieran las mismas necesidades médicas.

Entonces, en el mundo de la educación, debemos asegurarnos de que los sistemas de IA sean transparentes y justos. Los futuros líderes, que podrían estar leyendo esto, deberán plantearse preguntas éticas sobre cómo la IA toma decisiones. Asimismo, deben cuestionar cómo podemos garantizar que su uso sea inclusivo.

Lo más importante de todo: ¿Estamos preparados para «desaprender»?

Aquí viene una de las mayores incógnitas para el futuro: ¿estamos preparados para desaprender? La tecnología avanza a pasos agigantados, así que lo que aprendiste hoy podría no servirte de nada en unos años, o inclusive meses.

Por eso, una de las habilidades más importantes será la capacidad de adaptarse y estar dispuestos a desaprender los conceptos que se vuelvan obsoletos.

Los jóvenes de hoy no solo deberán aprender a utilizar la IA. También necesitan aprender a mantenerse al día con los cambios tecnológicos y sociales que afectarán sus carreras.

Aprender a aprender (y desaprender) será tan esencial como cualquier otra habilidad técnica.

El futuro es ahora: la IA en la educación

La IA no es un sueño del futuro, es una realidad del presente. Si bien su adopción en la educación traerá cambios increíbles, también nos presenta una serie de retos que no podemos ignorar.

Los mundos académico y laboral están cambiando minuto a minuto. La clave para prosperar no será solo el dominio de la tecnología, sino también el desarrollo de habilidades humanas que complementen la IA.

Así que, si eres un joven preparándote para el futuro, mi consejo es: ¡no tengas miedo! Acoge la tecnología, pero no olvides desarrollar tu creatividad, tu capacidad de análisis y tus habilidades sociales.

Al final, la combinación de lo mejor de ambos mundos —tecnología y humanidad— será lo que determine tu éxito en esta nueva era.

Agustín De Luca es abogado, administrador y músico. Reside en Ciudad de México y actualmente es director general de ICO: Inteligencia Creativa, agencia de marketing de contenidos que atiende a clientes internacionales como AstraZeneca.

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