Los recientes estrenos de Cine Mexicano (Una mujer sin filtro, Es más sencillo complicarlo todo) son una fuente inagotable de desafortunados ejemplos de emplazamiento de productos.

En una publicación previa hablamos (bueno, Laura Mier habló) del product placement a partir de ejemplos bien conocidos (Friends, telenovelas mexicanas).

En esta ocasión quisimos hacer una actualización con nuevos ejemplos, debido a una situación especial que ocurre no muy seguido: tres películas mexicanas en cartelera figuran en el Top 10 taquillero (Una mujer sin filtro, La leyenda del Charro Negro, Lo más sencillo es complicarlo todo) y a ellas se sumará, a principios de marzo, La boda de Valentina. Las ya estrenadas, Una mujer… y Es más sencillo… tienen un arsenal de ejemplos fallidos de product placement. El Charro Negro será nuestro objeto de estudio en otra ocasión, cuando toquemos el tema de animación mexicana.

Una mujer sin filtro

La comedia chilena original, dirigida por Nicolás López, ya ha sido vendida a muchos países (México y España, los primeros en estrenar) para que hagan sus propias versiones. En la franquicia Made-In-México, pareciera que el departamento de ventas sí vio el filme original y salió a buscar clientes específicos para aparecer en la versión mexicana (autos, gimnasios, alimento para gatos…). En teoría suena perfecto. ¿El problema? La ejecución es torpe, con demasiados productos/servicios utilizados por los personajes y pocos integrados en el fondo. De hecho, la labor de hablar o mostrar los productos no queda a cargo de personajes de poco peso dramático, sino de los protagonistas.

Durante hora y media presenciamos un desfile descarado y burdo de publicidad por emplazamiento. Nos dicen cómo pronunciar One Hotel. Nos presentan sobresotes de Whiskas en primer plano, como si fuera el Santo Grial. Vemos una Ciudad de México tapizada de autos Nissan. Nomás falta que la protagonista revise varias veces su refri y allí aparezcan productos de UNA sola marca. ¡Momento! ¡Sí sucede! Ahí tenemos toda la gama de la marca Aires del Campo. El colmo es que otro personaje le dice: “Mira, son los que te gustan”.

La inclusión de Whiskas cabe perfectamente en la categoría “lo burdo de lo burdo”. Pensemos: si se quitara la escena donde vemos incontables paneos y close-ups a una canastita con sobres de la comida para gatos, no afectaría en nada a la historia. En este caso, tampoco es el turno de personajes satélite, sino de Fernanda Castillo (la protagonista) y Mara Escalante.

Lo más sencillo es complicarlo todo

Universidad Cuauhtémoc por aquí… Universidad Cuauhtémoc por allá… total, que Universidad Cuauhtémoc es un personaje (bastante invasivo, por cierto) en el primer acto de “la película de Danna Paola” (es más sencillo decirlo así que aprenderse su título). Luego todos se van a Puerto Vallarta, por lo que el segundo y el tercer acto de la comedia es un eterno comercial del Pueblo Mágico, cortesía de la Secretaría de Turismo de Jalisco.

Desde luego, hay hartos encuadres con el logo de Meliá Vallarta (el hotel donde transcurre la acción) y anuncios de otras marcas a mansalva. Guardando toda proporción, esta es nuestra “Transformers mexicana”. Me explico: en 2015 la cuarta entrega de la franquicia, Transformers: Era de la Extinción, ganó el premio al peor emplazamiento de productos en los premios Brandcameo (del sitio web Brandchannel), enfocados a product placement. ¿Por qué? Hay 55 marcas anunciadas, a razón de una cada 2.5 minutos. En el caso de Es más sencillo complicarlo todo, hay más de una docena: las ya referidas y otras como Pedigree, Herdez y Oasis Coyoacán (¿KHÉ?).

Pero en su defensa…

Ambas películas idearon ingeniosas activaciones, más cercanas al content marketing que a la publicidad (es decir, relacionadas con la temática de la película y relevantes para el consumidor). En el caso de Es más sencillo…, Danna Paola y Cinemex realizaron una divertida dinámica donde la actriz “complicaba” la cita de una pareja que asiste al cine. ¿Cómo? Enviándole una flor al galán en cuestión (“de parte de tu admiradora”). Acto seguido, la novia afectada se encabrona… hasta que Danna Paola sale a resolver aquello que complicó.

En el caso de Una mujer sin filtro, Videocine nutrió bastante bien sus redes sociales con contenidos relevantes para el cinéfilo, como el playlist de la película.

Para más estrategias afortunadas de correcta promoción, sigan a @Videocine. Su timeline tiene buenos ejemplos de content marketing, que ya revisamos en este otro texto.

Finalmente, si bien es cierto que lo más sencillo es hacer malos contenidos, lo mejor siempre será acercarte a los expertos para desarrollar los correctos.

EDGAR APANCO

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