El uso de la IA Generativa en el periodismo y la creación de contenidos no es nuevo. Comenzó hace años con la transcripción automática y los motores de búsqueda optimizados. De hecho, cada vez que usamos Google, utilizamos Inteligencia Artificial.
Como cita el economista John Herrmann en ¿Cómo cambiará la IA el negocio de las noticias?, Bloomberg utiliza herramientas de IA para optimizar informes financieros básicos hace años. Associated Press también ha usado la IA para generar historias que incluyen informes de ganancias corporativas. Hasta ahora, estas historias constituyen sólo un pequeño porcentaje de los artículos del servicio en comparación con las generadas por periodistas de carne y hueso.
Como sea, lo cierto es que los LLMs -la estrella ascendente en el universo de la IA Generativa (IAG)- han creado un clima de ansiedad, e incluso de pánico, crecientes…
Y hay razones para ello…
Muchos medios han notificado a sus equipos su intención de explorar usos potenciales de la IAG. Entre otras cosas, para ver cómo podría aplicarse de manera responsable en el ámbito de las noticias de alto riesgo, donde los segundos cuentan y la precisión es primordial.
Aún en este entorno incierto, los optimistas contemplan a las nuevas herramientas como los valiosos asistentes que han buscado toda la vida. También las valoran como aceleradores de velocidad para la investigación y creación de contenidos. Aparentemente, todo es cuestión de cuidar algunos frentes…
IA Genetativa, credibilidad en el periodismo y supervisión editorial
Quienes redactan y gestionan noticias y contenidos utilizando IA Generativa no deben perder de vista tres elementos esenciales:
- La credibilidad.
- Las consideraciones éticas y los derechos de autor.
- La supervisión editorial de cada texto producido con la ayuda de la Inteligencia Artificial Generativa.
Es un hecho que una supervisión editorial profesional -contemple o no la intervención de la IAG- ha sido y sigue siendo la mejor herramienta para asegurar la calidad y la precisión, evitando la difusión de información falsa o errónea. Es igualmente importante conservar un enfoque creativo y personal, sobre todo cuando se abre la puerta a la intervención de la IAG.
Las nuevas herramientas “no pretenden, ni pueden reemplazar el papel esencial del periodista profesional a la hora de informar, crear y verificar sus artículos”, Así lo advierte Jim Jarvis, profesor de periodismo, periodista y Director del Centro Tow-Knight de Periodismo Empresarial de la Escuela de Periodismo Craig Newmark, de la Universidad de la Ciudad de Nueva York.
Por eso, con la IA Generativa en un fiel de la balanza y la intervención humana en el otro, el objetivo es encontrar ese lugar idóneo (sweet spot, le llaman en inglés) donde la tecnología se complementa -en perfecta armonía- con la supervisión humana en la producción de contenidos. Localizar ese equilibrio supone asumir cinco desafíos importantes (ver infografía).





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